El distrito de Puente de Vallecas se sitúa entre las zonas de la capital donde más se ha encarecido la vivienda usada durante 2025, con un incremento del 23,3% interanual, según el último informe de idealista. Este aumento, que lo iguala con Ciudad Lineal, refleja la presión de la demanda sobre un mercado cada vez más tensionado incluso en los barrios tradicionalmente más asequibles. Villa de Vallecas, aunque no se menciona específicamente en el estudio, suele registrar tendencias similares, lo que indica que el fenómeno podría extenderse por toda la zona sureste de la ciudad.
En conjunto, los precios de la vivienda usada en la ciudad de Madrid aumentaron un 17,5% durante el último año, situando el precio medio en 5.820 euros por metro cuadrado. Todos los distritos capitalinos registraron incrementos de dos dígitos, en un contexto donde la oferta sigue siendo insuficiente para cubrir la creciente demanda. En el último trimestre de 2025, la subida fue del 2,5%, y del 1,1% solo en el mes de diciembre, marcando un nuevo máximo histórico en el mercado inmobiliario madrileño.
Los mayores incrementos, además de los registrados en Puente de Vallecas y Ciudad Lineal (23,3%), se produjeron en Latina (22,8%), Fuencarral (22,4%) y Villaverde (22,3%). En contraste, los distritos con menor alza fueron Centro (11,3%) y Hortaleza (11,9%). Pese a estas diferencias, todos los barrios de la capital —excepto Retiro, Hortaleza, Barajas y Villaverde— alcanzaron precios máximos históricos, reflejando el impacto generalizado de la falta de vivienda disponible.
El distrito de Salamanca continúa siendo el más caro de Madrid, con una media de 9.993 euros por metro cuadrado, mientras que Villaverde figura como el más económico, con 2.754 euros por metro cuadrado. En la Comunidad de Madrid, los precios subieron un 21% interanual hasta alcanzar los 4.562 euros por metro cuadrado. Los mayores incrementos se dieron en municipios como Ciempozuelos (+32,4%), Meco (+30,4%) y Alcobendas (+27,4%).
Según Francisco Iñareta, portavoz de idealista, el encarecimiento responde a un fuerte déficit estructural de vivienda. «Después de la crisis del 2008 no hemos sido capaces de recuperar la capacidad de producción, y el Banco de España calcula un déficit de 700.000 viviendas», señala. Iñareta subraya la necesidad de reactivar la construcción y adaptar las nuevas promociones a las necesidades actuales, con el fin de frenar la escalada de precios que ya alcanza niveles históricos en la capital y en toda España.

